Los 1000 primeros días de la vida de un niño son los más importantes

El concepto “1000 primeros días” tiene mucha importancia actualmente en la Pediatría y la Nutrición. Hoy tenemos suficiente evidencia para asegurar que los factores nutricionales tienen  un gran impacto en el periodo fetal y los primeros años de vida.

Pero ¿A qué nos referimos con los “1000 primeros”?

Los 1000 primeros días abarcan el período comprendido desde la concepción y final del embarazo (270 días) hasta los 2 años de vida (730 días). Juntos suman 1000 días.

La nutrición durante esta “ventana de oportunidad” tiene impacto en el desarrollo normal del cerebro del niño y en el riesgo de obesidad y de otras enfermedades crónicas en la etapa adulta (como la diabetes y la hipertensión arterial).

La importancia de la nutrición durante el embarazo y los 2 primeros años

Una buena nutrición y aportes adecuados de macro (hidratos de carbono, proteínas y grasas) y micronutrientes (vitaminas y minerales) en este periodo son necesarios para el correcto  desarrollo cerebral. La malnutrición tiene efectos nocivos.

La malnutrición incluye tanto a la desnutrición (ingesta escasa de macro y micronutrientes) como a la obesidad (ingesta de exceso de calorías). Ambas formas de malnutrición pueden estar presentes en una misma persona.

El impacto de la nutrición durante los 1000 primeros días de vida en la etapa adulta

La alimentación durante este período deja una “huella metabólica” en los genes (esto se denomina epigenética) que sigue presente en la etapa adulta. Esta huella puede ser positiva (buenos hábitos de alimentación en este período disminuyen el riesgo de obesidad infantil) o negativa (aumenta a mediano plazo el riesgo de obesidad, diabetes e hipertensión arterial).

¿Qué pautas de alimentación debemos seguir durante los 1000 primeros días?

  1. Durante el embarazo controla tu peso y consume una dieta variada y equilibrada: No comas por dos.
  2. Siempre es mejor la lactancia materna (al menos durante los 6 primeros meses de vida): Esta reduce el riesgo de obesidad y enfermedades crónicas en el futuro.
  3. Cuando introduzcas en la dieta de tu hijo nuevos alimentos, elige frutas y verduras de temporada, alimentos bajos en azúcares, bajos en sal y siempre consumir grasas saludables (como el aceite de oliva).
  4. Hay que dar ejemplo: Si toda la familia practica una dieta saludable, el niño aprenderá buenos hábitos de alimentación.

¡Pero sobretodo disfruta de esta nueva y apasionante etapa!

 

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